LENTEJAS
Mañana comemos lentejas, no es mi comida favorita, pero me gustan. Además es viernes de Cuaresma, con lo cual con verduras. No es tiempo de quejas, recuerdo que mi abuelo en plena Guerra Civil comía lo que se podía. Lo que se podía eran lentejas que tenían inquilinos algunas veces. Pasó la guerra en Madrid, se salvó de milagro porque un amigo suyo comunista dio la cara por él, al acabar la guerra pasó lo mismo, el amigo fue salvado por mi abuelo. Ahora se está muriendo una generación de personas mayores que vivieron la posguerra, personas que trabajaron, ahorraron y se dejaron la vida por nosotros, que comieron mucha legumbre sin rechistar ¿Merecen el trato que están recibiendo? Yo creo que no. Pero su memoria no se perderá, seguro.
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